| HIPERMETROPIA |
Reduciendo el concepto a su manifestación óptica, la hipermetropía se considera un estado de falta de potencia del sistema óptico del ojo, con relación a su longitud, bien por que el ojo sea demasiado corto, o bien debido a que la capacidad de hacer converger la luz que tienen los medios ópticos oculares (córnea, humor acuoso,cristalino y humor vítreo) sea insuficiente.
El resultado final es el mismo: la luz proveniente de lejos no va a parar a su lugar, en el fondo de ojo, sino por detrás de donde tiene que ir (Obviamente la luz no sale por detrás del ojo, pero la imágen que llega a retina no llega a estar enfocada, se formaría por detrás de retina).
Cuando el valor de la hipermetropía no es muy alto, los ojos podrán utilizar el mismo mecanismo usado en el enfoque de objetos próximos, para compensarla y de esta forma mantener la nitidez. Este mecanismo, por el cual el hipermétrope puede ver con claridad, es el de la acomodación.
Al disminuir con el paso de los años la capacidad de acomodar, es probable que un hipermétrope joven no descubra su problema hasta la "presbicia" o "vista cansada" , momento en que dicha disminución de la amplitud acomodativa dificulta la distancia de lectura.
A menudo se confunde la nitidez con la eficacia visual. Un sujeto joven con una hipermetropía no muy alta puede hacer vida normal sin sus gafas, puede incluso tener la sensación de ver igual de bien con gafas que sin ellas. Pero si el entorno en el que se desenvuelve es predominantemente de cerca, no se encontrará cómodo, verá nítido gracias al esfuerzo de acomodación que le permitirá reenfocar su sistema óptico, y sin embargo se cansará mucho antes en su tarea, los errores serán frecuentes y trabajará con lentitud.
Al final de la jornada, acabará con la sensación de tener la cabeza hecha un bombo (ademas de cefaleas, ojos rojos, fatiga generalizada, etc...) ¿Podemos decir ahora que esta persona vé bien?.
Los rayos de luz que provienen del infinito (a partir de 5 metros) entran paralelos al ojo, y convergen (forman la imagen) después de la retina. Parece lógico pensar que si los rayos entrasen convergiendo, la imagen se formaría más cerca de la retina, o incluso en la misma retina. O sea se vería menos borroso, o incluso totalmente nítido. ¿Y cómo se consigue este hecho? Pues colocando una lente convergente (positiva) ante el ojo.

Este efecto de convergencia o de potencia convergente o positiva, provocará un alejamiento de la imagen del ojo. Por tanto el ojo será capaz de ver nítido sin acomodar.

Y esto es lo que hace una lente positiva, cuya principal característica física es que es más gruesa por el centro que por los bordes.
En general, el ser humano nace hipermétrope; con el desarrollo y madurez del sistema visual, a los seis años de edad aproximadamente, la hipermetropía va disminuyendo. Si se produce un bloqueo en el proceso de desarrollo visual la hipermetropía puede estabilizarse, de forma más o menos fluctuante, en un valor determinado. Esta hipermetropía podrá pasar desapercibida pero en el transcurso del tiempo se acaba manifestando.
Por tanto, la manifestación subjetiva de la hipermetropía, irá vinculada básicamente a la actividad del sujeto, al entorno en el que se desenvuelve y a su edad (no es lo mismo un estudiante que ha de "tirar" de acomodación muchas horas al dia para ver bien de cerca, que un hombre del campo, cuya necesidad visual pasa por ver bien de lejos y no precisa mantener una atención exhaustiva en cerca)
Desde la perspectiva estadística, una hipermetropía en torno a media dioptría es considerada normal en el conjunto de la población mundial, de ahí que reciba el nombre de "hipermetropía fisiológica" como estado natural en el ser humano.
Entendemos la hipermetropía como problema si rebasa el valor medio estadístico (sobre media dioptría), bien entendido el carácter relativo de la noción de problema visual, ya que una dioptría de hipermetropía para un pastor de las montañas de Asturias no representa ningún trastorno, mientras que el valor medio estadístico, en unas gafas, para una persona que está ocho horas diarias delante de un ordenador puede ser la única forma de evitarle muchas molestias.
Por esa razón, aunque la mayoría de hipermetropías sean bajas o medias, el hecho de que en nuestra sociedad predomine la actividad próxima hace conveniente aconsejar su compensación óptica, aunque sólo sea para esas actividades.
Cuando el valor de la hipermetropía es alto, el uso exagerado de la acomodación para mantener la visión nítida activará de forma muy evidente la convergencia ocular. Si esta alteración en el equilibrio entre la acomodación y la convergencia es poco flexible, el giro de los ojos hacia adentro dará lugar al llamado "estrabismo acomodativo". Problema relativamente frecuente en niños, que en la mayoría de los casos desaparece (o como mínimo disminuye) mediante la compensación óptica de la hipermetropía.
Es importante diferenciar el estrabismo acomodativo de la desviación de los ojos, manifestada por muchos niños, en las primeras semanas de vida.
Cuando el niño nace tiene una visión muy inmadura, es normal que cada ojo vaya un poco "a su aire", las capacidades visuales ya las irá desarrollando de forma progresiva. De todas formas, si la desviación de los ojos es muy acusada, es preferible pecar de prudentes y llevar al bebé al especialista.
El tratamiento y corrección de la hipermetropía es algo relativamente complejo, y dependerá de muchos factores, como son la agudeza visual, la presencia de síntomas astenópicos, el tipo de ocupación, la edad, la presencia de estrabismo, o incluso la aparición de síntomas más vagos, como cefaleas, desgana en el trabajo, cansancio precoz al emprenderlo, picor, etc.
Y por supuesto, como en cualquier caso, un examen visual periódico a cargo de un profesional apropiado se hace absolutamente imprescindible desde una temprana edad.